jueves, junio 08, 2006
Sostenibilidad
Piratería periodística
La industria discográfica estará encantada con la prensa española. Nos cuelan un dato tan sospechoso como que España es el décimo país del planeta con más porcentaje de piratería en una lista en la que África no aparece –será que en el continente más pobre del planeta sólo compran discos originales– y nadie se molesta en levantar una ceja escéptica y comprobar el dato.
Bastaba con hojear el informe completo donde en teoría se demostraba tal cosa. El nivel de piratería de España, el 24% según los propios cálculos de las discográficas, está por debajo de la media mundial, que es del 34%. Somos el país número cuarenta y tantos del mundo, y no el diez, en el ranking de los más piratas. Tampoco es cierto que ningún otro socio de la UE sea más dado a copiar sin pagar. Entre otros, nos ganan en la UE Italia, Portugal o Polonia.
España sólo es uno de los diez países que la industria del disco considera “prioritarios” en la lucha mundial contra la piratería. Es decir: España es uno de los 10 países donde las discográficas creen que es más necesario ejercer una labor de lobby para endurecer aún más las leyes contra la piratería. Las razones quedan bien claras en su informe: el nuevo Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha prometido mano dura contra la piratería, pero es necesario seguir insistiendo. Por eso se presenta el informe en España.
Por eso y por el nivel que demostramos los periodistas día a día cada vez que nos dan una oportunidad. No culpo a mis compañeros, nos pasa a todos: es difícil comprobar los datos si la producción es como la de una cadena de montaje. Pero me entristece descubrir otra vez lo sencillo que resulta para los gabinetes de comunicación manipularnos. Y me preocupo aún más al preguntarme cuántas otras informaciones intoxicadas nos venden cada día.
Esto es lo que dicen hoy varios de los principales medios de comunicación sobre el tema. Si buscáis por Google News, encontraréis decenas de ejemplos similares ¿Alguno de ellos rectificará mañana?
El País: “La Representación Internacional de la Industria Discográfica (IFPI) subraya que es inconcebible que un "país moderno y sofisticado", que aún figura entre los 10 mayores productores de música legal, esté a la vez en la "dramática" lista negra de los 10 países donde más se delinque, tras Paraguay (un 99% de venta ilegal), China (85%), Indonesia (80%), Ucrania (68%), Rusia (66%), México (60), Pakistán (59%), India (56%), y Brasil (52%).”
ABC: “La elección de España como escenario de esta presentación no ha sido casual, sino una muestra de apoyo a un problema preocupante en nuestro país que, por segundo año consecutivo, se encuentra entre los diez países del mundo con mayor piratería.”
El Mundo: “De este informe se desprende que existen diez focos de alerta máxima en cuanto a la 'piratería', entre ellos, España. En el 'top ten' de la copia ilegal de discos se encuentran Brasil, China, India, Indonesia, México, Pakistán, Paraguay, Rusia, Ucrania y España.”
CNN+: “Según el informe, España se encuentra, por segundo año consecutivo, entre los diez países del planeta con los mayores índices de piratería (…) es el único país de la Unión Europea que figura en la lista de los diez en los que la piratería hace estragos.”
Cadena SER>: “España, donde uno de cada cuatro CD vendidos es pirata, figura entre los diez países del mundo donde existe una mayor adquisición ilegal de música, según el "Informe de Piratería Comercial 2005", que hoy presentó en Madrid la Representación Internacional de la Industria Discográfica (IFPI).”
La Vanguardia: “España es uno de los diez países del mundo con mayores índices de piratería musical”.
Libertad Digital: “Según el informe de la IFPI, España, con un índice de piratería del 24 por ciento, figura en la lista de los diez donde más discos pirateados se comercializan tras Paraguay (99%), China (85%), Indonesia (80%), Ucrania (68%), Rusia (66%), México (60%), Pakistán (59%), India (56%) y Brasil (52%).”
lunes, junio 05, 2006
Los Simpson con personas reales
El modelo de negocio del cine ¿debe cambiar? (I)
Pero no sólo es cambiar, también hay que cambiar para acertar y saber qué cambio es el correcto en cada caso. Con una industria, la cinematográfica, tan pesada y poco dada al cambio, estos cambios pueden ser más que dramáticos. Miles de puestos de trabajo en juego, nuevas oportunidades que puede aprovechar la competencia, o nuevos actores en un mercado ya de por si bastante saturado. En este caldo de cultivo, posicionarse, innovar y atreverse es un riesgo que no se puede evitar.
Pero independientemente de lo que deseemos, los hecho están ahí. Hoy le toca a la música, con el formato mp3, ogg, etc. Es tan evidente el cambio que toda legislación que se haga ahora para evitar que la gente comparta va camino del fracaso y la reprobación de la sociedad. No olvidemos que los consumidores por muy malos que sean y no quieran comprar un disco, en última instancia serán los únicos que comprarán una canción y está en manos de la industria no enojar al que paga.
Dicho esto, pensemos ya en el futuro, porque el turno le llega a la industria cinematográfica (audiovisiual) de contenidos, sean películas, series, documentales, etc.
Todavía les queda un par de años como mucho para cambiar el chip y buscar un modelo de negocio que les rente y sea más atractivo para el usuario que bajarse las películas de Internet vía programas de P2P. El ancho de banda y la tecnología está lista para cambiar el panorama cinematográfico en su distribución e incluso creación.
Pero surgen las cuestiones inevitables:
¿Se debería distribuir la producción cinematográfica por Internet?
¿Y las series?
¿A qué precio...o gratis?
¿Con DRM o libre para copiarlo las veces que queramos?
¿PC o televisión... o ambos fundidos?
¿Qué fórmula podemos encontrar para lograr el beneplácito del caprichoso espectador y que guarde un equilibrio para la necesaria rentabilidad de la industria?
Como decía Javier de la Cueva, “el bien escaso es la atención del público” y la industria tendrá que llamar nuestra atención y darnos, a los espectadores, algo que nos compense por el esfuerzo de nuestra total y absoluta atención. Algo que merezca nuestra fidelidad.
El mundo está ahí, y ahí está Internet. Es el momento de ser valientes y ofrecer lo que la gente está esperando con tanta ansiedad.
Pero ¿qué es eso que quiere la gente?
Lo que es seguro es que quedarse quieto en este momento puede hundir a muchas pesadas y hoy todopoderosas industrias.
Mario Pena (cc) by-sa 2006
Origin of Spam
El origen del término spam nos lo aclaran muy bien en es.wikipedia.org
"origen de la palabra spam tiene raíces estadounidenses con unas curiosas derivaciones socio-culturales:
La empresa chacinera (charcutera) estadounidense Hormel Foods lanzó en 1937 una carne en lata originalmente llamada Hormel's Spiced Ham. El gran éxito del invento lo convirtió con el tiempo en una marca genérica, tan conocida que hasta el mismo fabricante le recortó el nombre, dejándolo con solo cuatro letras: Spam. El Spam alimentó a los soldados soviéticos y británicos en la Segunda Guerra Mundial, y desde 1957 fue comercializado en todo el mundo. En los años 60 se hizo aun más popular gracias a su innovadora anilla de apertura automática, que ahorraba al consumidor el uso del abrelatas.
Fue entonces cuando los Monty Python empezaron a hacer burla de la carne en lata. Su divertidísima costumbre de gritar la palabra spam en diversos tonos y volúmenes se trasladó metafóricamente al correo electrónico no solicitado, que perturba la comunicación normal en internet.
En un famoso sketch de 1969 (Flying Circus) los comediantes británicos representaban a un grupo de hambrientos vikingos atendidos por solícitas camareras que les ofrecían "huevo y panceta; huevo, salchichas y panceta; huevo y spam; huevo, panceta, salchichas y spam; spam, panceta, salchichas y spam; spam, huevo, spam, spam, panceta y spam; salchichas, spam, spam, panceta, spam, tomate y spam, ...". La escena acababa con los vikingos cantando a coro "Spam, spam, spam, spam. ¡Rico spam! ¡Maravilloso spam! Spam, spa-a-a-a-a-am, spa-a-a-a-a-a-am, spam. ¡Rico spam! ¡Rico spam! ¡Rico spam! ¡Rico spam! ¡Rico spam! Spam, spam, spam, spam".
Como la canción, el spam es una repetición sin fin de texto de muy poco valor o ninguno, que aplicado a los mensajes electrónicos, se refiere a los mensajes enviados de forma masiva y dirigidos a personas que, en principio, no desean recibirlos.
La mayor parte de los mensajes (más del 40%) proceden de Estados Unidos (a pesar de que allí está prohibido), seguido por Corea del Sur (15%) y China (12%)."
(cc) by-sa Mario Pena (http://www.ningunterra.com)
sábado, junio 03, 2006
viernes, junio 02, 2006
El baile de la nueva consola Wii de Nintendo
miércoles, mayo 31, 2006
Download this Song
martes, mayo 30, 2006
miércoles, mayo 24, 2006
Aclaraciones sobre los delitos contra la propiedad intelectual
* El uso de sistemas P2P para intercambiar obras protegidas sin autorización, o la colocación de dichas obras en Internet, no es delito si no existe ánimo de lucro estrictamente comercial, no debiendo interpretarse el ánimo de lucro como la obtención de cualquier tipo de ventaja o beneficio como afirman en la SGAE. Sin embargo, la Fiscalía sí considera que se trata de una comunicación pública no autorizada y por tanto podría denunciarse por vía civil con los correspondientes daños y perjuicios. (Páginas 31-37 y 97-99)
* La descarga de la red de una obra para uso personal, sin que quien la descargue realice un acto de comunicación ni tenga ánimo de lucro comercial, es perfectamente legal. (Páginas 34 y 99)
* Respecto a los programas de ordenador (categoría en la que también suelen clasificarse los videojuegos), de cara al código penal no hay distinciones respecto al resto de obras por lo que se aplica igualmente la condición del ánimo de lucro estrictamente comercial. Precisamente la Audiencia Privincial de Murcia lo acaba de confirmar en la revocación de una sentencia condenatoria a un acusado que poseía más de 700 copias de videojuegos.
* Sobre el polémico artículo 270.3, habitualmente utilizado por quienes defienden la ilegalidad de los modchips, la Fiscalía dice que aunque no se cite la condición del ánimo de lucro sí se considera implícito, interpretándose además como lucro comercial, por lo tanto su mera tenencia no es delictiva. Tampoco considera la Fiscalía que sea punible la desprotección de obras audiovisuales para la realización de copias privadas. (Páginas 24-31)
* La importación paralela sin autorización, tanto de obras (videojuegos, películas, etc.) como de bienes industriales (videoconsolas) está penada después de la última modificación del código penal (artículos 270.2 y 274.1). Sin embargo la Fiscalía muestra su disconformidad con este punto, afirmando que en este caso la represión penal es excesiva y contradice los principios de intervención mínima y de proporcionalidad. (Páginas 14-24, 72-74 y 94-96).
Fuente: elotrolado.net
martes, mayo 23, 2006
lunes, mayo 22, 2006
La verdad sobre el canon
jueves, mayo 11, 2006
Ad-ons imprescindibles para Firefox
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viernes, mayo 05, 2006
Herejes del copyright
Los herejes del Copyright somos los herejes de una nueva religión que llevamos padeciendo desde hace demasiado tiempo.
"El derecho a buscar la verdad implica también un deber; uno no debe ocultar nada de lo que ha reconocido como verdad."
Albert Einstein.
El mundo cambia, lo que ayer era normal hoy ya no lo es, lo que hoy resulta escandaloso, mañana ya no lo será tanto. Este cambio es una de esas inmutables verdades de la vida que todos deberíamos ser capaces de aprender.
Si bien es cierto que los cambios se pueden dilatar en el tiempo, no es menos cierto que son tan inevitables que, puestos a hacer algo, lo más inteligente sería aceptarlos y aprender a asumirlos, controlarlos y vivir con ellos.
El cambio no es necesariamente malo, pero las actitudes ante cambios positivos pueden llegar a ser catastróficas.
En los últimos tiempos, como en pocos momentos antes en la historia, estamos viviendo un auténtico cambio, que no es sino el reflejo de anteriores revoluciones, o evoluciones. Sólo que se está desarrollando en muy poco tiempo, y todos aquellos que no estaban preparados han reaccionado de la peor manera posible. Estamos hablando de la entrada de la era digital, la duplicación de contenidos y cómo afecta Internet al copyright, de ese invento tan absurdo hoy en día como la propiedad intelectual... como si tal cosa fuese susceptible de tener un único dueño y señor.
El copyright es un invento, que incluso en la era analógica resultaba más bien cuestionable, que no ha superado la prueba del avance de los tiempos y se nos muestra como una rígida estructura, que ante la era digital amenaza con derrumbarse sobre todos nosotros, tanto los que lo cuestionamos, como sobre los integristas que lo defienden.
El copyright, y por ende, la propiedad intelectual se han converdio en dogmas, a más señas, dogmas de fe. Cuando algo no es argumentable se inventa una religión. En este caso el copyright hace el papel de dios poderoso e incuestionable. Cuando ya la ciencia, el análisis sensato, sereno, sin prejuicios, demuestra que algo sencillamente no puede ser, entran los integristas, los dogmáticos, los creadores de nuevas religiones que nos conminan a creer en algo obligatoriamente, pese a que todo demuestre lo equivocado de dicho dogma.
Aunque esta visión pueda sorprender a muchos, si se reflexiona un poco se verán las analogías con otras religiones que no voy ni a mencionar. Ya están las aguas lo suficientemente revueltas.
Pero el peligro con las religiones es que aquellos que las oponen, los librepensadores suelen ser considerados herejes. Y eso muy a pesar del hecho de que son los librepensadores los que han forzado los cambios necesarios y aperturistas de muchas religiones para que, por ejemplo, no quemen libremente a cualquiera que contravenga sus dogmas.
Pero ¿qué tiene de malo ser hereje? En una religión de las clásicas con dioses, mesías, etc ahora ya casi ni se menciona o tiene ya un tinte de heroismo que incluso resulta positivo de cara a la sociedad. No ocurre lo mismo con los herejes del copyright, entre los que me incluyo, pues ni se menciona que seamos herejes, si bien se nos trata como tales. En nuestro caso en lugar de con la hoguera, se nos amenaza con la cárcel, o como mínimo con el descrédito al más puro estilo de McArthy; "si no estás a favor del copyright es que debes de ser comunista".
Al final todo esto ocurre porque no situamos el debate del copyright en su justo nivel; es decir, no se considera que el copyright sea una religión, aunque realmente lo sea como lo es el comunismo o el capitalismo. No hacen falta dioses barbudos caucásicos o con muchos brazos o trompas o tridentes; el dinero o el estado pueden suplir fácilmente a esta iconografía. También lo puede hacer, y lo hace, la propiedad intelectual.
Para los integristas del copyright es ventajoso que la ciudadanía no crea que el copyright se trate de una religión, porque así se puede tratar a los herejes a palos sin las partes negativas de la religión, es decir, el ataque lógico de los librepensadores a sus dogmas de fe mediante la argumentación sensata y cabal. Si no se percibe como una religión, no se percibe que existen dogmas cuestionables, no se percibe que se exige fe religiosa en el copyright, no se percibe, finalmente, que sea algo que se pueda considerar una mentira montada sobre mentiras previas.
Así pues, los herejes del copyright no somos sino nuevos librepensadores enfrentándonos a otra clase de dogma, de negación de lo evidente, y jugamos con desventaja porque nos dicen locos al afirmar que el copyright se debe cuestionar.
No olvidemos la evolución de las religiones gracias a la lucha de los librepensadores, no olvidemos que en toda religión siempre ha habido sacerdotes que han mantenido toda clase de mentiras sobre su dios con tal de no perder el poder obtenido.
Pero como casi todo en esta vida, se puede y se debe cuestionar, lo mismo que se puede y debe cuestionar la filosofía copyleft. Y estas cuestiones, estas preguntas, estas dudas, situadas en su correcto nivel son enriquecedoras y evitan que caigamos en el error de aceptarlo todo sin más. Porque si aceptasemos todo sin cuestionarlo, todavía veríamos muchas hogueras quemando a gente en las plazas.
En pleno siglo 21, es esencial que se reabra el debate y pongamos al copyright bajo el microscopio. Veremos que no es tan bonito o infalible como algunos prentenden forzarnos a creer. Dejemos nuestra irresponsable credulidad para otras cosas menos serias.
Para acabar y resumir la idea de esta disertación, mencionaré otra frase de Albert Einstein que dice que: "La cuestión más importante es no dejar de preguntar."
